Cae el hombre bueno, el hombre honrado y positivista de la pluma uruguaya. Un poeta que construía muros para proteger la felicidad como medio y no como un fin, al menos eso me queda de sus hojas llenas de amor y esperanza. Me siento alegre por ver sus obras tomar fuerza y asentarse en la base de la poesía y literatura internacional; tanta gente en el mundo puede admirarla y sentirse acompañada por sus versos y por sus palabras.
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivasdefender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticosdefender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academiasdefender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegresdefender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risadefender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría
Como este sitio habla de películas y estrenos dejo la invitación a ver La Tregua de Sergio Renán filmada en él 74, obviamente basándose en la obra de Benedetti quién participa directamente como guionista junto con Aida Bortnik.
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